Entradas

LAS BRUMAS DE LA NOCHE

Imagen
Al levantar la mañana quedan restos de la noche, de su bruma que envuelve el mundo de lo visible para convertirlo en algo misterioso y cuasi inaccesible. Es el despertar nuestro de las regiones del sueño, de lo onírico, cuyo significado trasciende nuestra comprensión intelectual y donde nada, prácticamente, es como parece. Caemos en la cama, quien puede tenerla, a veces rendidos, a veces resignados, para intentar dar descanso al cuerpo pero, también, a la mente y el espíritu. Un descanso que, en ocasiones, se convierte en ardua tarea porque casi que al entrar en contacto con las sábanas convertimos a la cama en un campo hostil, enemigo, de batalla contra nuestros demonios en forma de miedos, dudas, vacilaciones, inseguridades, desconfianzas. Puede que estemos en paz con nuestro interior porque nuestra conciencia está tranquila pero no en cuanto a la resolución de los asuntos controvertidos que se prolongan más allá de lo temporalmente razonable, pero ya sabemos que el tiempo e...

EL ESPEJISMO DE LA MONTAÑA DORADA

Imagen
Una vez, en un tiempo y lugar desconocido, se corrió la voz que existía una montaña dorada. Nadie explicaba qué ofrecía ese lugar, sino que era dorada. La apariencia comenzó a alterar el ritmo de los lugareños que desconocían ese rincón pero, obviamente, de quienes querían acudir más allá de sus fronteras conocidas. Acudir a la montaña dorada se convirtió en una especie de obsesión neurótica colectiva sin otra explicación que ver algo nunca visto por los ojos avizores de visitantes encandilados por el oro. Porque no era otra cuestión central que la posibilidad de acceder a un premio dorado. Cada persona visitante tenía sus propias motivaciones por las que anhelaba acudir sin saber qué iba a encontrar realmente porque nadie vio antes a la montaña dorada. Simplemente se comenzó a correr la voz de su existencia. El resto lo puso la imaginación individual y el ánimo del inconsciente colectivo basado en extraer riqueza para lucro personal. Lo que nadie dijo, quizá porque no se atrev...

CAMINA JUNTO A MÍ

Imagen
Se le atribuye a Albert Camus este pensamiento sobre el que me baso hoy para hilar el pensamiento             No camines delante de mí, puede que no te siga             No camines detrás de mí, puede que no te guíe             Camina junto a mí y sé mi amigo Esto se puede extrapolar a variantes en las relaciones humanas como, por ejemplo, las de pareja y, por tanto, extensible a amigo o amiga según se trate. La cuestión principal está en la posición que adoptemos ante cualquier relación humana que se supone de intercambio. Si no es entre iguales y correspondida entonces sucederá que unas veces caminaremos delante y otras detrás en función de cuál de los egos es más fuerte o potente, cuál está subyugado al otro o cuál quiere imponerse más pero no se dará la premisa imprescindible de trato entre iguales aun...

LA OTRA ORILLA

Imagen
Generalmente cuando nos sentamos a contemplar cómo una ola llega hasta nuestra orilla, cómo se asoman las aguas y lo que nos trae de "nuevo", rara vez sentiremos que al otro lado también hay alguien que pueda estar observando. Un lado invisible pero no por ello inexistente, porque no todo lo que no se ve ni es inexistente ni es inaccesible y tampoco entra en el terreno de lo imposible. Quizá en el de lo desconocido personal, nada más. En ese otro lado también hay una orilla y así el mismo océano que nos puede separar puede llegar a unirnos. Me siento en una playa del Mediterráneo y no me olvido que al otro lado, en costas vecinas de otros lugares, frente a mí en la línea geométrica imaginaria habrá alguien niño o adulto con sus anhelos y esperanzas, con sus dudas y miedos en los que podremos coincidir. No me olvido que alguien puede observarme a la distancia quizá convirtiéndome en observado y ahí el destino nos une al ser observador y observado. Pero esa otra orilla no...

LA TRAVESÍA DEL DESIERTO

Imagen
Si atendemos a hechos históricos, o presuntamente, la travesía del desierto podría ser -y de hecho es- la alegoría existencial de un proceso de dificultades, soledad, yermo donde nada puede cultivarse, de sequía a veces creativa. Simplemente cabe caminar bajo el abrasador sol y las estrellas de noches oscuras. Sol de un día eterno, estrellas de noches sobrecogedoras en el que oyes estallar las escasas piedras que pudieran quedar en el camino. Esta alegoría nos lleva a la contemplación de ese período, quizá necesario, para alcanzar el océano de sabiduría, el fresco mar en donde se armonizarían los cuatro elementos tierra, aire, agua y fuego que nos trae otra vida más amplia, un horizonte ancho en el que el destino de un puerto más seguro está más cerca aunque en apariencia nuestra visión no alcance. Ese desierto puede durar 40 años como el éxodo hacia la tierra prometida, cargados de experiencias y olvidos, de abandonos y traiciones, de crecimiento personal y espiritual, de anh...

LA JUSTA MEDIDA

Imagen
En la vida existe la medida de lo justo pero la cuestión estribaría en saber esa medida. Para ello se requiere de observación, reflexión, abstracción mental y distancia emocional, libertad interna, sabiduría en definitiva para determinar las acciones a emprender sea por activa o por pasiva para no llegar a que te cubra el agua por encima de la nariz porque, de ser así, ya te estarás ahogando. Nos ahogamos en un vaso de agua porque magnificamos nuestra desgracia o controversia, porque no hemos sabido actuar a tiempo para que el agua nos cubra hasta el ahogo o lo que es lo mismo por descuido o abandono de nuestros valores internos. Nos ahogamos porque entendimos que debíamos dar más de lo justo y necesario extralimitando nuestras fuerzas o capacidades sin sentarnos en la orilla a mirar el horizonte que teníamos por delante, a ver la profundidad de las aguas en las que nos íbamos a adentrar. Si alguien no sabe nadar es temerario que se adentre en aguas profundas. Reconocer los lími...

DENTRO DE MÍ

Imagen
Dentro de mí fluye la esencia más íntima donada por la vida. Una esencia creativa, sublime, de poder basado en el propio conocimiento del alma humana a través de sus verdades, las del espiritu. Una esencia de amor para dar desde la magia que transforma hacia la belleza. Una belleza interna que se traduce por la armonía con la misma vida. Nada más lejos de considerar lo bello como lo engañoso y aparente que la vista capta sino lo que anida en el alma humana. Pero para ello hay que saber leer desde el corazón, saber tocar desde el alma porque cuando sabemos acariciar sin tocar ahí está la belleza más sublime y el tacto más delicado, ese que puede hacer posible que tu piel se convierta en un mapa de sensaciones. Y todo casi sin tocar, simplemente observando, ya estás alcanzando lo sublime. Pero debemos trabajar en nuestra luz interna, en la luz orientadora que nos guía por la senda de lo bello, del camino de conciliar los opuestos, que bebe de la Fuente de la Vida, haciendo posible...